martes, 27 de septiembre de 2011

Mi hija y la primavera



Uyy... cuánto tiempo sin escribir aquí! Bueno, hoy voy a hacerlo y voy a decir que me siento mejor que cuando dejé la última entrada. No sé si será porque me deshice de un compromiso que me agoviaba y me hacía sentir mucha presión y mucha angustia, o quizás porque el aire tibiecito del día con esas brisas primaverales ya invitan a que el cuerpo se prepare a disfrutar de la hermosa estación que por fin llegó la primavera y a la que en los tristes momentos creía que no iba a llegar, pero lo hizo y lo hice! Llegamos, ambas, ella a llenarnos de trinos, colores, tibiezas y perfumes y yo bueno, yo... a seguir en este mundo cuidando de lo único amado con toda mi alma que tengo en la vida que es mi hija.



Qué sería la vida sin ella, sin duda no sería vida, sería apenas una sobrevivencia que solamente gracias a ella no lo es, porque ella es la luz que me ilumina, el oxígeno que necesito para vivir (la mitad, porque la otra mitad desapareció cuando se me fue mi otra hija, la mayor, mi Noelia amada que ahora está con Jesús), pero aún así, con el oxígeno que mi Marina me da me alcanza para seguir viva en esta vida que compartimos en esta pequeñísima familia de dos, ella y yo, nadie más,.aquí no hay tíos, ni primos, ni abuelos, ni sobrinos... ni padre... ni marido. Hay muchos gatos (¡7!) y 2 perros, ellos son nuestra compañía y cada una de nosotras lo somos de la otra.
 Aunque ella gracias a Dios tiene muchos amigos y amigas, y trabaja, estudia derecho, hace un curso de fotografía, es militante política y además hace gimnasia. La verdad parece que no le quedara tiempo para nada, sin embargo aún así, sale y se divierte los fines de semana con sus amigas. Yo la veo hacer todo esto y me pongo muy feliz porque pienso que es lo que yo hubiera tenido que hacer en mi juventud y no hice y entonces ver que mi hija sí puede hacerlo como mamá que soy es casi como si lo hubiese hecho yo. Las madres somos así. Nuestros hijos son felices y de la misma manera estamos nosotros.
 Bueno empecé con la primavera y termino con mi hija... al fin y al cabo... son lo mismo...


Melan



sábado, 30 de julio de 2011

Así


Y parece haber sido escuchado mi pedido... ayer recibí un ramo enorme de almacaricias que me dejaron volando entre nubes durante todo el día y en cierta manera continúa hoy.
 Ayyy...es increíble, quisiera escribir solamente sobre esas caricias recibidas para mi alma, pero me da mucha rabia que parecen no ser suficientes y no es por quién me las haya prodigado ni por qué ni nada que tenga que ver con él. Es mi alma que está demasiado destruída y que cuando es acariciada parece sólo ser un remiendo a mi corazón endeble.
 Hoy siento una sensación de tristeza que no debería sentir, un cansancio que atrapa hasta lo más profundo de mis huesos, estoy cansada, es eso, mi alma y mi corazón ya no quieren más nada de este mundo. Ambos están prestos a partir, quieren hacerlo pero hay que esperar la orden y ésta... no llega.
 Hay momentos en que parece absurdo vivir si no puedo disfrutar de la vida, si lo que recibo de ella nunca me alcanza para estar por lo menos un día entero feliz.
 Ayer mi amor me acarició el alma con dulces palabras, por un rato sentí deseos de todo, de ponerme linda, de programar un viaje, de animarme a salir y buscarlo y vivir todo lo que me prometió y lo que yo también quería... ayer... vivir. Pero hoy a pesar del día soleado y bonito, ya no tengo deseos de todo eso, por qué mi cuerpo no me ayuda a ser feliz? Por qué todo se me pone en contra? Son esos medicamentos creo, sí los cardíacos los que buscan que mi cuerpo esté siempre con ganas de estar acostado. A veces digo que los voy a dejar a todos y luego... tengo miedo... sí porque he aprendido que aún los que la mayoría del tiempo queremos morir, cuando la posibilidad está cerca, tenemos miedo y buscamos enseguida lo que nos puede mejorar o llamamos al médico, justo a quien menos queremos tener cerca cuando pensamos en dejarnos morir.
 Ahora me siento así, no puedo empezar el día con tanta astenia, con tan pocos deseos de hacer todo lo que podría para ser feliz. Ahora que puedo, ahora que no me acosan otros problemas, ahora el problema soy solamente yo y mis pocas ganas de vivir.
 Así quedé después de tantos golpes asestados por la vida desde muy chiquita, así quedé...

martes, 26 de julio de 2011

Necesito tus caricias para mi alma dolorida



Necesito tus caricias mi amor, esas que siempre soñé, las del alma me refiero solamente eh? Las otras,,, bueno, las otras ya sé que son imposibles por lo menos por ahora.
 Pero necesito los "te quiero", los "te extraño", los "se me hacen muy largos los días sin vos", los "añoro tus besos y añoro besarte largamente en la boca". "Añoro tu risa y extraño tu mirada, necesito tus abrazos y tus caricias y como todo eso no lo tengo, te mando esta rosa que está cargada de todas estas añoranzas."
 Sè que pedir estas pequeñas frases de parte de Juan Carlos es un imposible absoluto, por lo tanto, me siento triste y defraudada. Juan Carlos no puede hacerle caricias a mi alma.

sábado, 18 de junio de 2011

El Nano Serrat y Luis López Nieves me acariciaron el alma ayer


Ayer tuve la oportunidad de conocer al escritor Luis López Nieves, por supuesto a través de su obra, es de nacionalidad portorriqueño y su especialidad son los cuentos. Dirige un espacio al que estoy suscripta Ciudad Seva y desde donde me llega mucha literatura para mis blogs y para mi propio solaz.
 Esto último resultaron los tres cuentos suyos que leí ayer. Los tres buenos, pero quiero rescatar aquí a Lisa di Noldo, un cuento mágico, que me mantuvo sin poder sacar los ojos del monitor hasta su final y que luego me dejó un dulce calorcito en el alma. Fue una caricia. Realmente es un excelente escritor y en este caso cuentista, aunque sé que está actualmente publicando novelas, para recomendar realmente.
 La otra caricia para el alma la recibí más tarde cuando una amiga de facebook me recomendó escuchar en youtube al Nano Serrat en La Tieta (la tía) en catalán, una canción dulcísima que también me produjo un tierno sentimiento y me acarició el alma de tal modo, que por un rato ayer todo me pareció bueno y hermoso en la vida. Ese efecto producen las almacaricias, por eso no sólo es bueno recibirlas... también darlas a quien tengamos oportunidad y sobre todo... a quienes amamos...

Melan

miércoles, 11 de mayo de 2011

Necesidad


Cuánto necesita el alma de caricias, qué impresicindibles son y cuánta soledad se siente cuando no se reciben! Se transita el mundo como vacío, como si dentro nuestro no hubiera nada, como si nuestro cuerpo sólo sirviera para respirar y comer y cumplir con todas esas necesidades básicas y luego... no hubiera nada más.
 Las caricias para el alma son como alimento para ella, cuando por ejemplo un ser que amamos nos llama por teléfono y nos dice que nos extraña, con eso nos está acariciando el alma, el sabernos amados, queridos, extrañandos, necesitados. Darnos cuenta que no sólo estuvimos en este mundo para dar y dar y siempre dar, todo lo físico, todo lo material, pero también todo lo espiritual que pudimos ser a lo largo de nuestra existencia.
 Y si esa persona además, decide vernos porque ya no soporta la vida con nuestra ausencia y hace todo lo posible y hasta lo imposible para llegar a nosotros y nos reencontramos con ese ser en un abrazo profundo y largo como el tiempo que pasó sin vernos, esa es una de las caricias más sublimes que puede recibir el alma.
  Pero para eso es necesario que nos amen... y eso no siempre es tan fácil...

domingo, 17 de abril de 2011

Faltaron


Cuánto tiempo hace que no escribo en este blog, en poco tiempo hará un año, se nota que me faltan almacaricias no? Sí, justamente ese es el motivo por el cual no he pasado estos meses por aquí. El año 2010 no resultó un muy buen año. Podría decir que en algunos aspectos del quehacer cotidiano y material sí lo fue, pero no lo fue en lo profundo, allá donde está el alma de cada uno, allá donde se fraguan los fuegos más fatuos, en los recónditos laberintos del ser humano, allá lejos... pero muy cerca al fin si se trata de encontralo... allí no pasó nada, nadie vino a poner su mano, a acariciciar ese rincon de luz, nadie entregó parte de su alma para que se uniera con la mía, nadie acarició mi alma...nadie me amó...

domingo, 6 de junio de 2010

Caricia de domingo


Buen día, hoy mi caricia es un abrazo y un deseo de dulce despertar de domingo de sol de otoño por lo menos aquí en Argentina.


Yo he recibido una caricia esta semana y eso me ha hecho sentir mejor, solamente que para mí es un poco difícil mantener el ánimo arriba, necesitaría miles de caricias, muchas y sobre todo una.


Pero no importa debo conformarme, la vida es así, las caricias para el alma se dan con cuentagotas en este mundo actual, los cachetazos al alma están a la orden del día y ni hablar de los físicos.


No quiero arruinar este día hermoso de sol y por eso voy a buscar la imagen que más me atraiga, la que mejor se parezca a una caricia y la voy a dejar aquí para quien quiera disfrutarla. Buen domingo para todos.